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La huerta que espera al amor de su agua

Área de Transición
Energética Justa

  • Relaciones que integran diversos usos de la energía
  • Cambio de patrones de uso y consumo energético

La casa La Corriente es un espacio que ha reunido a personas que han participado en el pasado en espacios de huertas urbanas, espacios de autodefensa personal (principalmente tomados por mujeres), producción editorial, cineclubs, ferias del libro y demás.

El objeto de la casa es permitir que esas distintas experiencias tengan un lugar donde llevarse a cabo. Así, consideraron muy importante desde el principio, diseñar un espacio para una huerta y un sistema que les permitiera la recolección de aguas lluvia. Desde hace alrededor de cuatro años están en el proceso de construcción de esta casa, y aunque ya se quedaron sin recursos para continuar la construcción, iniciaron con la huerta porque era algo que podían poner en práctica sin que el resto de la casa estuviera terminada.

Foto: Óscar Vargas.

Han iniciado una huerta con tres cajones de madera y un bulto de tela. Así mismo están a medio camino de la construcción de un pozo subterráneo de cemento para almacenar agua lluvia. La huerta se encuentra en una terraza de la casa de dos pisos y por ahora llevan el agua en baldes desde el primer piso.

Gracias a que activaron la huerta, la casa empezó a tener una vida que antes no tenía. Poco a poco se han ido sumando personas y estas han permitido hacer ver que antes que terminen al 100% la casa, pueden empezar a habitarla de múltiples formas. Como se mencionó antes, la casa es un espacio de reunión de personas que trabajan en huertas urbanas, mujeres que entrenan en autodefensa personal, grupos de edición independiente que organizan ferias de distribución y personas distintas que creen en lo colectivo como apuesta.

Personas beneficiarias de la experiencia
  • 10 mujeres
  • 5 hombres, todxs mayores de 20 años.

Mencionan que es difícil separar la construcción del pozo del resto de la casa, pero pueden estimar que no menos de 10 millones significaron los materiales específicos para el pozo. La mano de obra fue colectiva, de las personas que se reúnen en la casa. En cuanto a la huerta, para los cajones utilizaron materiales reciclados de la casa y se reunieron un día en minga con muchas personas para construirlos. Distintas personas trajeron herramientas, así que ese día no gastaron dinero.

  1. Aprendizaje colectivo de construir un pozo subterráneo.
  2. Gestión colectiva de la siembra y manutención de la huerta.
  3. Mantener un espacio de asamblea constante por más de tres años con participación diversa, el cual se piensa cómo sacar adelante el proyecto general.
  1. Dificultades económicas porque se quedaron sin recursos para finalizar el pozo y en general la casa.
  2. Dificultades de seguridad por que al no tener completamente cerrada la casa (no se ha terminado) les han robado herramientas.
  3. Imposibilidad de conseguir una bomba de agua o de construir una bici bomba porque les ha tocado priorizar otras cosas.
Foto: Óscar Vargas.

Han construido los cajones de madera, sembrado y sostenido la huerta. Han participado en las mingas que permitieron la construcción de lo que llevan del pozo.